MADRID — El rápido avance de la inteligencia artificial está cambiando el mercado laboral español y ha abierto un debate sobre el futuro de algunos empleos tecnológicos. Datos recientes de la Encuesta de Población Activa muestran que, mientras el empleo total en España aumentó un 2,4 % en un año, varias actividades relacionadas con la tecnología perdieron trabajadores.
Uno de los descensos se produjo en la programación, la consultoría y otros servicios informáticos. Este sector pasó a tener 512.100 trabajadores en el primer trimestre de 2026, una reducción del 4,4 % respecto al año anterior. La caída fue todavía mayor en las telecomunicaciones, con un descenso del 9,4 %.
El cambio más pronunciado ocurrió en los servicios de información, categoría que incluye actividades como el procesamiento de datos y los portales web. El número de trabajadores pasó de 25.600 a 17.000 en un año, lo que representa una reducción del 33,6 %. Debido al pequeño tamaño de este sector, sin embargo, sus cifras pueden experimentar grandes variaciones.
Algunos especialistas relacionan esta tendencia con el uso creciente de la inteligencia artificial para realizar tareas que antes hacían los trabajadores. Otros advierten que todavía es demasiado pronto para atribuir las pérdidas de empleo principalmente a la IA. Además, otros sectores tecnológicos, como la arquitectura y la ingeniería, continuaron creando puestos de trabajo.
Por ahora, los datos muestran una transformación desigual. La IA puede automatizar ciertas tareas y aumentar la productividad, pero también está creando una mayor necesidad de trabajadores capaces de utilizar nuevas herramientas digitales. El desafío para España será adaptar la formación profesional a un mercado laboral que continúa evolucionando.
Uno de los descensos se produjo en la programación, la consultoría y otros servicios informáticos. Este sector pasó a tener 512.100 trabajadores en el primer trimestre de 2026, una reducción del 4,4 % respecto al año anterior. La caída fue todavía mayor en las telecomunicaciones, con un descenso del 9,4 %.
El cambio más pronunciado ocurrió en los servicios de información, categoría que incluye actividades como el procesamiento de datos y los portales web. El número de trabajadores pasó de 25.600 a 17.000 en un año, lo que representa una reducción del 33,6 %. Debido al pequeño tamaño de este sector, sin embargo, sus cifras pueden experimentar grandes variaciones.
Algunos especialistas relacionan esta tendencia con el uso creciente de la inteligencia artificial para realizar tareas que antes hacían los trabajadores. Otros advierten que todavía es demasiado pronto para atribuir las pérdidas de empleo principalmente a la IA. Además, otros sectores tecnológicos, como la arquitectura y la ingeniería, continuaron creando puestos de trabajo.
Por ahora, los datos muestran una transformación desigual. La IA puede automatizar ciertas tareas y aumentar la productividad, pero también está creando una mayor necesidad de trabajadores capaces de utilizar nuevas herramientas digitales. El desafío para España será adaptar la formación profesional a un mercado laboral que continúa evolucionando.